Dis putas (1)

Un día cualquiera, uno más.
Empezó la misma discusión de sobremesa, sólo que esta vez las cosas se iban tornando más graves.
Temió por ella, pues en los ojos de él sólo había odio y su cara se había deformado en una mueca amenazante. Y empezó a correr, él detrás de ella. Dio vueltas a la mesa tratando de evitarlo y en un acto reflejo agarró las llaves y salió de aquel departamento temiendo por su vida y la de los suyos.
Empezó a pedir ayuda en el pasillo mientras el maldito ascensor no llegaba nunca. Nadie la escuchó, nadie abrió la puerta. él no salió al pasillo, sabía que se exponía a ser visto. Asomado desde la puerta le imponía que volviera.
Llega el ascensor y se sube.
Sabe que él se pone violento y que después se le pasará. Además que teme al ridículo y tiene la esperanza que recapacitará. Cree que tiene la suficiente inteligencia para hacerse una autocrítica y que después de esta crisis las cosas se podrán conversar.
Esto lo ha creido una y mil veces.....
Recorre la ciudad. Una tierra extranjera donde no conoce a nadie. Por eso teme más, está en absoluta indefensión. Si le pasara algo, nadie la extrañaría.
Su formación religiosa le dicta buscar la paz refugiándose en una capilla. Reza porque las cosas cambien, por su vida y porque no le pase nada a los suyos, ya que en alguna ocasión él la amenazó con dañarlos, para que sean felices, para encontrar el camino adecuado. Aunque interiormente sabe que su camino con él la lleva al fondo de lo más bajo, lo sabe pero no lo quiere aceptar, por miedo, por necedad, porque piensa que él la quiere para si en una forma especial, que quizás no haya nada más en su vida. Se siente culpable de su desequilibrio, sabe que él se torna inseguro de los fantasmas de ella, que quizás con eso lo dañó. Le tiene afecto culpable.
Solo retumban en sus oídos sus gritos, sus insultos y amenazas, mientras vaga por esas calles donde hay miles de almas que no saben nada de ella, ni ella de ellos. Se funde en esa masa y sólo sigue caminando.
Es de noche y decide llamar para ver si sus ánimos se calmaron. Nadie contesta.
Peligrosamente se encuentra en el sector más sórdido de la ciudad. Una plaza donde hierven tráfico, prostitución y delincuencia. La gente común se va diluyendo y empiezan a aparecer personajes siniestros de la noche.
Y vuelve a llamar, no contesta.
Sabe cómo llegar al departamento, pero no se ubica en la ciudad. Es una urbe peligrosa y él le advirtió que no saliera sin compañía. Alguna vez quizo ser independiente para ver si eran exageraciones suyas y las experiencias no fueron de las mejores, por lo que creyó en sus advertencias.
En la esquinas empiezan a ubicarse algunas chicas. Van sonrientes de un lado a otro, todas en grupo. Atraviesa la calle a intentar nuevamente en un locutorio. Ahora si le contesta una voz tranquila desde el otro lado del teléfono, que le recrimina su actuar frente a la discusión, que lo dejó en verguenza frente a los vecinos, y que tiene que recapacitar por lo que esa noche no quiere su presencia. Ella le dice que es mejor entonces que se devuelva a su país o que se quede en la ciudad, pero que le permita sacar sus cosas. El no accede a esta petición, no al menos esta noche. Pero que lo llame al otro día.
Y ahí quedó ella. Sin documentos, sin más ropa que la puesta y con los pocos billetes que llevaba puestos como vuelto del supermercado.
Sale a la calle y ahí está las chicas sonrientes.
Empieza a buscar en el sector algo donde alojar esa noche y que se ajuste a sus escualidos billetes.
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9 Comments:
Me gustó. Ya quiero la segunda parte. Pero esperaré, pues no creo que seas tan complaciente como tu protagonista. Aunque seas hada, aún te quedan rasgos de criatura...
Saludos sangrientos
Blood
Hola, Mil gracias por tu saludo, no importa que haya sido atrasado, vale igual para mi.
Tu post, muy bueno, sentí lo que ella sentía mientras lo leía, me imaginé todo, que terrible.
Mil cariños,
María Paz
bueno, menos mal que apareciste en mi sillon, y Mefisto pobrecito lo he tenido que alimentar, lo estas matando de hambre!! que te pasa?
jaja
Petra
Me parece que esta historia es tan común, pero en tus letras cobra un sentido diferente.las mujeres maltratadas sienten precisamente eso.
Te dejo un abrazo.
Hay muchos condicionantes del maltrato, pero el más fuerte para quedarse allí siempre será el masoquismo.
Saludos de Carmín Encendido ;-)
...dolor y placer van de la mano... a veces solo se rozan....pero es suficiente para que sangre.......
.....un saludo desde las Tinieblas de las Red.....
...una historia tanvieja...la violencia y la estupidez se necesitan....no hay peor miedo ,que ese miedo al que estamos acostumbrados
salud y mas que suerte
¿Alo? ¿Hada? ¿Y la segunda Dis?
Saludos sangrientos
Blood
...a night like this...
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